Gonzalo Fuentes

Secretario federal de la Política Institucional de la Federación de Servicios de CCOO

Por un turismo respetuoso con el territorio

Con frecuencia, y relacionado con el trabajo sindical, visito los principales destinos españoles e insulares de sol y playa, litoral de Cataluña, País Valenciano, Baleares, Andalucía y Canarias. Lo primero que sorprende es cómo se parecen unos a otros por la forma de construcción, por el tipo de ofertas, tanto hotelera como de bares, cafeterías, restaurantes, locales del comercio (donde se dan muchas franquicias). Son destinos turísticos muy estandarizados. Además en todos hay parte muy masificada y pocas zonas verdes. En definitiva, la huella ecológica que genera la actividad turística en la mayoría de los municipios turísticos del litoral.

Quiero hacer, en esta reflexión, al calor de la bonanza turística que estamos viviendo, por el crecimiento del turismo nacional y, sobre todo, la fuerte demanda internacional; producto, en muchos casos, de las situaciones de conflictos bélicos, guerras, con las consiguientes convulsiones políticas que están viviendo muchos destinos turísticos competidores de España. Por lo tanto, una parte de los turistas que nos visitan, con anterioridad iban a otros destinos.

Desde CC.OO. estamos convencidos que, cuando las "aguas vuelvan a su cauce", esta especie de "burbuja hotelera", se normalizará. Por tanto, en todo lo relacionado con el crecimiento hotelero, debiéramos ser prudentes y no cometer errores del pasado, como el de la "burbuja inmobiliaria o del ladrillo", que era crecimiento turístico, cuando, desde nuestro punto de vista, era todo lo contrario, un modelo insostenible que tanto daño ha hecho a los principales destinos turísticos del litoral. 

Nuestra apuesta es por las reformas integrales y remodelación de la oferta que la modernice. Abogamos por un desarrollo sostenible de la actividad turística en todo el territorio. Para ello, debemos velar por los recursos y valores locales del territorio, ya sean culturales, naturales o paisajísticos, entendiendo que son la materia prima con que se fabrican las experiencias turísticas. La saturación del espacio turístico provoca el agotamiento de los recursos y la merma de calidad del destino. Establecer límites de crecimiento en los municipios, tanto en consumo de recursos como de espacio, pasa por una buena definición de los conceptos de la capacidad de cargas del espacio turístico, para hacer lo menos extensible la huella que genera la actividad turística en los municipios.

En ese sentido hay que de redefinir los Planes Generales de Ordenación Urbana, en función de un estudio de capacidad de carga turística del territorio. Para ello se debe estudiar la oferta de suelo disponible y sus características para cruzarlo con la demanda y el uso del suelo que reclama la actividad turística. 

También se debe plantear la definición de las ordenanzas  municipales para reducir los impactos que el turismo pueda generar en el paisaje urbano y, por supuesto, el no urbano. Otra de las estrategias municipales debe ser atenuar la automatización turística de los centros históricos, al tiempo que se debe promover un uso responsable de los recursos hídricos y energéticos de las infraestructuras turísticas, junto a la integración de actividades turísticas sostenibles en los espacios naturales protegidos, poniendo en valor actividades y segmentos turísticos compatibles con el medio ambiente, así como la protección, de manera especial, del espacio del litoral, ya que constituye el principal recurso turístico de Andalucía. 

Debemos procurar un uso turístico sostenible todo el año. Nuestra apuesta es por el alojamiento reglado, frente al inmobiliario o residencial, ya que éste genera más empleo y consume menos territorio. 

El turismo representa para muchos municipios de Andalucía su principal actividad económica y la más importante fuente de empleo. Es por ello que tanto la administración autonómica como la local deben entender la transversalidad de la política turística y su capacidad de arrastre sobre el resto de sectores económicos. La creación de empleo de calidad es el mayor reto de Andalucía y de sus municipios, por lo que debemos aprovechar las oportunidades de generación de actividad relacionadas con las iniciativas locales, en este caso la actividad turística. Para ello es necesario planificar de manera participada para poner en valor, desde el punto de vista turístico, los recursos y potencialidades locales.

Para esto es clave la elaboración de un Plan Estratégico de Turismo con la participación de los agentes sociales y económicos e implicando a la población local buscando el consenso de todos, para que, entre otras cuestiones, el estudio tenga la consideración de realidad local: oferta de alojamiento, ofertas complementarias y productos turísticos, espacios turísticos, accesibilidad universal de los municipios, eliminando barreras sensoriales y de movilidad, así como equipamientos al servicio del turista, capacidad de carga, etc. 

A su vez hay que poner en marcha planes de movilidad urbana sostenibles e impulso al motociclismo. También debemos tener en cuenta las afluencias de mercados, perfiles turistas, nuevos productos demandados, así como la tendencia de las ofertas y las demandas.

Otro de los retos debe ser la apuesta de productos turísticos experienciales, y autóctonos que acerque al turista a la realidad cultural del municipio. Por lo tanto, se debe apostar por un turismo que visite los municipios por sus características singulares y porque ofrezcan algo diferente. Hay que huir de los destinos turísticos estandarizados. Por tanto, hay que apostar por el desarrollo de nuevos segmentos, que pongan en valor los productos locales, como la gastronomía local, la cultural, los espacios naturales, generando una oferta diferenciada, con el objetivo de captar un turismo de mayor cualificación, con mayor capacidad de gasto y más respetuoso con el entorno.

La nueva tendencia del turismo es la de un turista que se mueve en el territorio buscando experiencias y diversidad de la oferta. Por lo tanto, los municipios deben ser conscientes de las nuevas exigencias turísticas. Se deben establecer sinergias y fórmulas de cooperación con el resto de las localidades del entorno, apoyando rutas y productos turísticos a partir de nuevos recursos complementarios entre diferentes terminos municipales, para ello hay que integrar y articular la oferta turística homogénea, independientemente de los límites administrativos de cada localidad.

No menos importante es fomentar la sensibilización de la población local con la actividad turística -desde los colegios, asociaciones vecinales, de comerciantes y otros colectivos- para hacerle ver la importancia de la actividad turística local, tanto de creación de riqueza, como de empleo, directo o indirecto. En ese sentido, hay que promover el turismo de barrios para, además de impulsar la economía de estos espacios, restar presión al centro de la ciudades. Así como la apuesta y apoyo a las empresas turísticas locales para su modernización y su adaptación a las tecnologías de la información y comunicación, como el paso a la web, redes sociales, etc.

Estas son algunas de las propuestas para que el desarrollo turístico sea respetuoso con el territorio, para que éste genere en los municipios, riqueza y empleo de calidad y así pueda tener la aceptación de las poblaciones locales.

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