Gonzalo Fuentes

Secretario federal de la Política Institucional de la Federación de Servicios de CCOO

Por un modelo de Turismo Sostenible en Andalucía

Recientemente hemos elaborado y presentado el informe de la Actividad Turístico y el Empleo a nivel de Andalucía, tras el análisis de la coyuntura turística que tiene como objetivo describir la situación de la industria turística andaluza e identificar la problemática de la misma, especialmente en el campo laboral, así como han evolucionado los principales indicadores turísticos una vez conocido que la industria turística andaluza, se desprende un brutal contraste entre el récord en los datos turísticos de visitantes, pernoctaciones y rentabilidad, en comparación con la evolución, estabilidad, calidad y condiciones del empleo.

Un contraste que se configura como lo que hemos venido en denominar La Cara B del Turismo, a nivel estatal y andaluz. O lo que es lo mismo un modelo insostenible desde el punto de vista socialmente responsable.

Analizando cómo han evolucionado los principales indicadores turísticos una vez conocido, la industria turística andaluza durante el año 2016 ha batido todos los récords de precios y de rentabilidad. El ADR (tarifa media diaria) en un 4,51% con respecto al año anterior, lo que supone 80,90 euros de media anual, y el RevPar (ingreso por habitación disponible) con 50,40 euros, lo que supone un incremento de un 11,50%. A ello hay que sumarle el récord de visitantes 6,86%, de pernoctaciones 7,83%.

El empleo hotelero crece por debajo de las principales variables turísticas. Ya nadie duda, una vez conocido los datos definitivos, que 2016 ha sido el mejor año turístico de la historia de Andalucía.

Si analizamos la evolución de la coyuntura turística desde el comienzo de la crisis, año 2008, al actual, observamos el comportamiento tan dispar que han tenido los diferentes parámetros.

Así, mientras el número de visitantes se ha incrementado en un 13,07% en estos últimos ocho años; el de pernoctaciones en un 16,55% y el del número de plazas en un 4,43%, el empleo ha disminuido un 7,74%; en el año 2016 había 2.732 personas menos trabajando en los hoteles andaluces que en el año 2008.

Por otra parte el Gobierno de Mariano Rajoy sigue maquillando las estadísticas de forma torticera, ya que los trabajadores/as contratados/as a tiempo parcial, en el mejor de los casos, están dados de alta a la Seguridad Social entre dos y cuatro horas, y a efectos estadísticos cuentan como si estuvieran trabajando a tiempo completo.

Desde que la reforma laboral desreguló el trabajo a tiempo parcial, este tipo de contrato se ha convertido en el más fraudulento, ya que la gran mayoría trabajan 8 ó 10 horas y se les da de alta en la Seguridad Social por 4, lo que significa un fraude en toda regla.

A ello hay que sumar que una parte de los autónomos son obligados a darse de alta en este régimen por los empresarios, para que ellos se paguen la cuota de la Seguridad Social, lo que denominamos "falsos autónomos".

Por otro lado, el empleo creado en el régimen general se ha producido a costa de la destrucción de empleo fijo a tiempo completo; es decir, empleo estable y con derechos está siendo sustituido por empleos precarios, gracias a la reforma laboral que impuso el Gobierno del PP hace más de 5 años y que tantos estragos está haciendo en un sector que ya de por sí no tenía la mejor calidad en el empleo.

El 95% de los contratos que se han realizado es de carácter temporal, muchos de ellos contratos formativos sin formación, en prácticas y becarios, todo con el objetivo de pagar menos, como podemos comprobar por los datos de la EPA.

En el año 2016, el 72,53% de los contratos indefinidos lo son a tiempo completo y el 27,47% a tiempo parcial. En el contrato temporal el 57,43% lo son a tiempo completo y el 42,57% a tiempo parcial, La suma de ambos tipos de contrato nos indica que el 64,89% de las personas que trabajan en el sector de la hostelería andaluza tienen un contrato a tiempo completo y el 35,11% lo tienen a tiempo parcial; a su vez el 50,55% del total de contratos (más de la mitad) lo son de carácter temporal y es el más utilizado por los empresarios del sector actualmente.

Ello supone que las personas que acceden al mercado laboral lo hacen de una forma precaria y sin apenas derechos, lo que se viene denominando “trabajadores y trabajadoras pobres”, personas que aunque consiguen un trabajo, debido a sus condiciones laborales y bajos salarios, no les permiten tener satisfechas sus más elementales necesidades.

Esto demuestra a las claras que el crecimiento y la rentabilidad de la planta hotelera andaluza descansa sobre la plantilla y la precariedad que padecen los trabajadores y las trabajadoras de este sector primordial en la economía española.

Mientras se sigue incrementando el número de visitantes, pernoctaciones y la rentabilidad hotelera, los trabajadores del sector estamos sufriendo récord de precariedad laboral, de pobreza salarial, de externalizaciones indecentes e inmorales, bloqueo de la negociación colectiva sectorial y aumento de las cargas de trabajo y de la economía sumergida.

En definitiva, de explotación laboral, convirtiendo la situación de los trabajadores y trabajadoras del sector, como consecuencia de la reforma laboral y las prácticas empresariales.

En este sentido durante el año 2016 CC.OO. hemos venido denunciando y reivindicando el derecho a tener unas condiciones de trabajo dignas, un empleo con derechos y profesionalidad, luchando por el derecho a la negociación colectiva, recuperando los derechos y el poder adquisitivo de los salarios, por la derogación de las reformas laborales de los distintos gobiernos, contra la pobreza salarial y la externalizaciones, así como el reconocimiento de las enfermedades profesionales. En definitiva, denunciando, reivindicando y luchando por un empleo y un salario decente.

Aparte de los excelentes datos de coyuntura turística menos en el empleo, el año 2016 ha sido un año en permanente transformación en la industria turística andaluza, con un cambio importante de sus estructuras de empresas en el subsector de hoteles por cadenas hoteleras nacionales e internacionales, que mayoritariamente llevan la gestión, ya que muchos inmuebles donde están ubicados los hoteles están en manos de los propietarios particulares -bancos y fondos de inversiones que han entrado como fuerza- que incluso están llevando una política de ventas de sus inmuebles a fondos de inversiones, y a su vez estos llegan acuerdos con las cadenas hoteleras para que éstas lleven la gestión.

En el sector de bares y restaurantes también se están produciendo cambios importantes, ya que cada vez más bares, cafeterías, pizzerías y restaurantes, están siendo gestionados por redes de franquicias.

Para CC.OO. el objetivo para el año 2017 es la creación de empleo con calidad y derechos, basado en contratación estable y salarios dignos, porque una persona bien pagada, reconocida y bien tratada ofrece un servicio de mucha más calidad y ello redunda en la satisfacción de un turista, que además hay que intentar fidelizar.

En definitiva, y retomando la analogía sobre el brutal contraste entre el récord en los datos turísticos de visitantes, pernoctaciones y rentabilidad, en comparación con la evolución, estabilidad, calidad y condiciones del empleo, desde CC.OO. aspiramos a que deje de existir una "Cara B" del Turismo a nivel estatal y andaluz, construyendo un modelo turístico sostenible y socialmente responsable, basado en la calidad del servicio, así como en la estabilidad en el empleo, la cualificación y la formación profesional de los profesionales que lo prestan, frente a modelos cortoplacistas, centrados en la maximización del beneficio a costa de la competencia desleal y el dumping, las externalizaciones, el ajuste de costes laborales y el fraude de ley.

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