Gonzalo Fuentes

Secretario federal de la Política Institucional de la Federación de Servicios de CCOO

Pautas de la OIT sobre trabajo decente y turismo socialmente responsable

Ya nadie duda que el turismo sea un motor importante del desarrollo socioeconómico inclusivo, que tiene un potencial considerable para estimular la creación de empresas y de empleos y facilitar el desarrollo de infraestructuras y servicios públicos. El turismo contribuye directa e indirectamente a la creación de empleo, en particular para las mujeres y los jóvenes, al tiempo que favorece el crecimiento gracias a la actividad de las microempresas y las pequeñas y medianas empresas.

En los últimos decenios, el turismo ha crecido y se ha diversificado de forma continua, convirtiéndose en uno de los sectores más grandes, dinámicos y resilientes de la economía mundial. Sin embargo, la función que desempeña en la generación de empleo y en el desarrollo de las empresas es a menudo subestimada e ignorada en las políticas y estrategias de desarrollo turístico. Además, en lo que atañe al trabajo decente, el sector del turismo se ve confrontado a problemas que habrán de ser resueltos si se quiere aprovechar al máximo su potencial de desarrollo económico y creación de empleo.

Por consiguiente, los gobiernos deberían diseñar, promover y aplicar políticas y estrategias holísticas sobre el desarrollo de un turismo sostenible, desde el nivel nacional hasta el nivel local, en asociación con los interlocutores sociales y otras partes interesadas de los sectores público y privado, con inclusión de las comunidades de acogida en las localidades del destino turístico. Dichas políticas y estrategias han de apoyarse en sólidos cimientos económicos y medioambientales y tener como elemento central la promoción del empleo pleno y productivo y el trabajo decente. Al mismo tiempo, deberían orientarse a maximizar los beneficios del turismo para las comunidades de acogida, minimizando a la vez sus impactos negativos.

El turismo sostenible puede ser una herramienta importante para sustentar la protección y/o conservación del medio ambiente y el aprovechamiento sostenible de la biodiversidad. La aplicación de un enfoque estratégico al desarrollo de los recursos humanos es esencial para crear un sector turístico atractivo, productivo y sostenible.

Contar con estrategias de capacitación y de desarrollo profesional eficaces puede incidir positivamente en la productividad del sector, así como en el nivel de satisfacción y la tasa de retención de los trabajadores. El hecho de que los trabajadores estén bien formados y tengan una buena perspectiva de carrera puede ser un impulsor de la calidad y la innovación y una fuente de ventaja competitiva para los destinos turísticos.

Por lo tanto la gestión estratégica de los recursos humanos también debería reducir al mínimo el desajuste entre las competencias profesionales que se necesitan y el nivel de competencias efectivo del personal, al contribuir a asegurar que la oferta de competencias responda adecuadamente a la demanda. Todos los países tienen ante sí el gran reto que consiste en mejorar la capacidad de respuesta de los sistemas de educación y de formación profesional de cara a la evolución de las necesidades de cualificación, facilitando al mismo tiempo el acceso a la formación profesional. Además, las políticas de desarrollo de la carrera profesional deberían formar parte de las estrategias de desarrollo de los recursos humanos para el sector, ya que son fundamentales para asegurar la motivación de los trabajadores y la buena calidad de los servicios turísticos, así como para mejorar la productividad y el atractivo del sector.

Las empresas turísticas deberían prestar especial atención a las oportunidades de promoción y de avance en las profesiones turísticas, en particular para las mujeres, los jóvenes y los trabajadores migrantes, ya que estos grupos representan una reserva no aprovechada de competencias laborales en el mercado de trabajo.

Para CC.OO. no puede haber una industria turística sostenible y de la calidad y de futuro si no hay trabajo decente, para ello hay que garantizar la libertad sindical y los derechos de sindicación, asociación y negociación colectiva, en conformidad con sobre el derecho de sindicación, son derechos humanos habilitadores que permiten promover la democracia, la buena gobernanza del mercado laboral, condiciones laborales dignas y la seguridad de los ingresos del trabajo.

En ese sentido la negociación colectiva desempeña un papel importante en la mejora del desempeño de las empresas turísticas, en la gestión del cambio y en el buen desarrollo de las relaciones laborales. Sin embargo, aunque la diversidad. y la fragmentación del sector del turismo, las reformas laborales, la informalidad y la complejidad cada vez mayor de las relaciones laborales que resulta, en particular, del alto nivel de subcontratación y externalización, están teniendo repercusiones en la libertad sindical y de asociación, y el derecho a la negociación colectiva de los trabajadores.

La negociación colectiva sectorial constituye, de hecho, un medio eficaz para determinar las condiciones de trabajo en este sector y para mejorar las condiciones de trabajo, las perspectivas de carrera y la seguridad en el empleo, en beneficio de los trabajadores. Por consiguiente, hay que prestar especial atención a formular políticas y leyes nacionales, o adaptar las políticas y leyes existentes a las necesidades de los trabajadores del turismo, con el objeto de garantizar la libertad sindical y de asociación y el derecho a la negociación colectiva para todos los trabajadores del sector turístico sin discriminación, incluidas las mujeres, los jóvenes y los trabajadores migrantes, e independientemente de la situación laboral de estas personas asegurando la creación de un mecanismo adecuado, en el que participen la autoridad responsable y los inspectores del trabajo, para garantizar la aplicación y el cumplimiento efectivos de la legislación, en particular las leyes relativas a la libertad sindical y de asociación y el derecho a la negociación colectiva, con el objetivo de proteger a los trabajadores del sector turístico contra el despido por motivos relacionados con sus actividades en organizaciones de trabajadores o por su afiliación sindical, estableciendo para ello procedimientos de recurso acelerados y promulgando y aplicando leyes que protejan la libertad sindical y de asociación y establecer estructuras de diálogo social a nivel nacional y del lugar de trabajo que permitan lograr una negociación colectiva eficaz y la consulta de los trabajadores, así como crear un buen ambiente de trabajo y una situación de beneficio mutuo en la que las empresas exitosas ofrezcan trabajos decentes y en la que puedan promoverse la motivación, la confianza y la cooperación, cuestiones que desgraciadamente no ocurren en muchos países del mundo, empezando por España.
Para ello hay velar por que estas políticas se basen en un análisis sólido de la oferta y la demanda de competencias e incluyan a todas las instituciones de educación y de formación profesional pertinentes, como las escuelas e institutos, las instituciones de enseñanza y formación técnica y profesional y los establecimientos de enseñanza superior, habida cuenta de que todas estas entidades pueden hacer importantes contribuciones al perfeccionamiento profesional de la fuerza de trabajo del turismo, incluso mediante programas específicos de EFTP para las personas que se incorporan al sector y también por medio de actividades de capacitación y adquisición de destrezas de gestión para los trabajadores empleados en las diferentes profesiones del turismo.

A su debemos de sensibilizar al sector sobre los derechos de los trabajadores del turismo, y sobre la necesidad de contar con las competencias necesarias para divulgar los valores y conocimientos relativos a las responsabilidades de los actores pertinentes en materia de igualdad de género y no discriminación, tolerancia y respeto de la diversidad; todo con el objetivo de encarar la segregación profesional y la brecha salarial entre hombres y mujeres, prestando especial atención al desarrollo profesional de las mujeres, en particular promoviéndolas a puestos superiores y directivos, y ofreciéndoles oportunidades laborales en ámbitos de trabajo no tradicionales, como los departamentos de cocina y los servicios técnicos en función de sus cualificaciones.

Los gobiernos, los interlocutores sociales y las instituciones de formación tienen un papel importante que desempeñar en el diseño y la aplicación de las políticas y estrategias de desarrollo de los recursos humanos para el sector turístico, con el fin de responder eficazmente a sus retos y necesidades.

En consecuencia, deberían esforzarse, según proceda, por elaborar políticas y programas de desarrollo de los recursos humanos que faciliten la empleabilidad, mejoren el acceso a la educación, la formación profesional y las oportunidades de aprendizaje permanente y permitan el reconocimiento de las cualificaciones, competencias y experiencias adquiridas previamente, a fin de cubrir los déficits de competencias en las empresas y de responder a la evolución de los factores que influyen en el sector, como, por ejemplo, las repercusiones de los cambios demográficos; así como asegurar un marco apropiado de cualificación de las competencias profesionales para el sector del turismo, con inclusión de la certificación pertinente, en consulta con todas las partes y establecer un marco de garantía de la calidad y un sistema de acreditación aplicables a las organizaciones que impartan la formación.

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