Rafael de la Fuente

Profesor invitado de la universidad de Cornell

Paisajes sicilianos

Se lo comentaba Indro Montanelli a Tiziana Abate, docta dama y colaboradora fiel de aquel maestro de escritores y periodistas: "Frattanto in Italia la democrazia si stava velocemente decomponendo nella putredine della partitocrazia". En su sonoro italiano de bronce y mármol, la imagen de la democracia disolviéndose en la podredumbre de la partitocracia era singularmente vigorosa. Lo remató el maestro con su afirmación de que De Gasperi y sus contemporáneos fueron los primeros y los últimos políticos que tuvieron en la Italia actual el sentido del Estado. Según él, a partir de ellos se impuso el cáncer de la corrupción.

 

Leí esas palabras en un libro de Montanelli que encontré en Erice, muy cerca de Trapani y las Islas Egadi. Donde, después de la Primera Guerra Púnica, Cartago cedió a Roma el dominio de Sicilia. Me gusta recordar Erice, como un nido de águilas, con sus casas de piedra envueltas en las brumas invernales que suben del mar. Sobre todo desde el balcón del Castello di Venere, el castillo que los normandos levantaron sobre las ruinas de viejos templos dedicados a remotas deidades: Astarté, Afrodita y, finalmente, la Venus romana. 

 

Dicen que en los días muy claros, desde allí se pueden ver las costas tunecinas. Le comenté a un buen amigo siciliano el respeto que se observaba en la perfecta protección del paisaje que nos rodeaba. Me dijo éste que no olvidara que en Sicilia los "uomini rispettati", los de la opaca y "onorata società", eran gentes de la tierra, tierra que querían pasar con toda su fecunda belleza a sus descendientes.

 

Confieso que siento debilidad por Palermo, no muy lejos de allí. Desde que en un lejano viaje, hace muchos años, miré a través del ojo de buey del camarote del Constitution, ya atracado en el puerto palermitano. Parecía que estábamos todavía en Málaga. Las mismas palmeras, la misma luz, los mismos coches de caballo. El Constitution, de la American Export Lines, fue el famoso transatlántico de la princesa, en el que Grace Kelly viajó desde Nueva York a Mónaco. Para su boda con el Príncipe Rainiero. La princesa Carine Vanni Mantegna de Gangi, francesa de nacimiento y siciliana de corazón, había nacido muchos años después de mi primera visita a Palermo. Donde su residencia, el Palazzo Valguarnera-Gangi, en el número 6 de la plaza de la Cruz de las Vísperas, reina sobre todas las mansiones de la antigua aristocracia de la ciudad.

 

El primer barón de Valguarnera había llegado de España a principios del siglo XIII. Sus descendientes se distinguieron por sus servicios a la Corona de Aragón y a los Borbones italianos. De éstos les llegó su gran fortuna y el principado. En el siglo XVIII llegaron a tener a 10.000 vasallos bajo su patronazgo. Entre otras mercedes reales, recibieron el permiso de acuñar moneda. 

 

En 1652 tomaron posesión del palacio, donde, hasta el día de hoy residen sus descendientes. Guerras, revoluciones, motines, bombardeos de la aviación americana durante la Segunda Guerra Mundial. Fue un milagro pero todos respetaron al palacio. 

 

Aunque ya en la pasada década de los sesenta el mantenimiento de aquel tesoro comenzaba a parecer una misión imposible. Hay pocas residencias privadas en Italia que pueden acercarse a la magnificencia del Palazzo Valguarnera-Gangi. Por su belleza, por su elegancia y por albergar tantos tesoros artísticos. Por ello son muy dignos de elogio los esfuerzos de los príncipes y sus colaboradores para conservar con plena dignidad el importante patrimonio artístico e histórico que los antepasados de su marido hicieron posible a lo largo de los siglos. 

 

Tuvo la familia un importante aliado en el gran Visconti: el salón del palacio donde se filmó la escena del baile de Claudia Cardinale con Burt Lancaster en 'El gatopardo', es parte de esta prodigiosa  casa. A la que deseo, entre otras cosas, por sus raíces españolas, larga y venturosa vida.

Comentarios

    No hay ningun comentario.

Deja tu comentario

Para poder dejar un comentario debe ser usuario registrado. Crea una cuenta o inicia sesión

Otras opiniones

  1. Vendrá

  2. CCOO pide unificar la normativa de alquileres vacacionales

  3. Noticiero Turístico febrero 2018

  4. Editorial febrero 2018

  5. Almuerzo en el Gran Hotel Miramar