Juan Sendra

Socio de pleno derecho de A.S.E.T.H.A.N. y S.E.C.O.T. Málaga y estudiante universitario de Filosofía empresarial

Observaciones y experiencias sobre el liderazgo. “Enseñanzas de los errores y éxitos” (III)

Presentación del modelo PLAN, que debe facilitar la comprensión de cómo un buen líder puede desarrollar su proyecto, definir su  visión y dar sentido a su liderazgo.

 

Al igual que en LIDER, los 5 temas principales deberían estar incluidos en el proyecto-plan. Desarrollo de las cinco ideas básicas que dan a conocer el significado del modelo: PLAN

 

1-"Propósito": Conocer el negocio. Propósito (que). Estrategia (cómo). 

 

2-"Líderes": Organización. Personas/perfiles. Actitud/motivación. 

 

3-"Activos": Instalaciones. Recursos técnicos. Recursos económicos. 

 

4-"Navegación": Medición/mejora. Profesionalidad. Coherencia total. 

 

5-Colaboradores (organización). Accionistas. Clientes. Otros stakeholders. 

 

2. 1. P: Propósito. El líder debe ser capaz de crear la sensación de que empieza una nueva etapa, distinta, que tiene un sentido o un propósito que vale la pena y es atractivo y, además, que existe una estrategia diseñada para conseguirlo. Para crear esta sensación de transformación hay que revelar que existe una idea muy clara de a dónde se quiere ir y cómo se piensa conseguirlo. 

 

Tres posibles ideas para desarrollarlo:

a) Conocer el negocio. Se tiene que empezar conociendo las claves del negocio, como mínimo: el sector o mercado, la cadena de valor, los clientes, los proveedores, los competidores, la regulación (quién regula y administra el sector) y la innovación (las tendencias del futuro). Con toda esta información se debe ofrecer un análisis realista del negocio, para ver qué oportunidades y amenazas presenta, y cómo se pueden aprovecharlas y hacer frente, a través de un proyecto o plan que permita tener éxito en los próximos años. Un proyecto que carezca de unas profundas raíces en el conocimiento del negocio y su contexto no será verosímil ni robusto.

 

b) Propósito (qué). Desde el conocimiento del negocio y, evidentemente de la organización y colectivo que se liderará, se definirá de forma muy clara lo que se propone. Así, conviene tener bien presente tres conceptos: la misión (qué se es o qué somos), la visión (a dónde se quiere llegar) y la ventaja competitiva (qué es lo que hará el negocio distinto). Estos tres conceptos se tendrán que poder explicar (y recordar) de forma simple y clara.

 

c) Estrategia (cómo). La estrategia se sugiere que sea sencilla y explicita, puede tener un nivel de complejidad superior al propósito, porque se trata de un terreno más detallado y técnico.

 

2.2. L: Líderes. Una vez el propósito del plan y la estrategia están claros, el siguiente paso para el líder consiste en verificar si cuenta con las personas adecuadas, el marco organizacional apropiado y la motivación conveniente para desarrollar estos planes. Un proyecto nunca podrá ser exitoso si lo encabeza un líder solitario. Por ello es vital hacer especial hincapié en el análisis del nivel de los co-lideres, es decir, de las  personas  que formen parte del plan.

 

a) Organización: Es necesario contar con una organización clara y apropiada. Clara significa que las funciones y el ámbito de responsabilidad de cada puesto y persona están perfectamente definidos y son conocidos por todos. Y apropiada se refiere a una organización ajustada y adaptada a la estrategia y a los objetivos que se quieren conseguir. "El líder tiene que asumir un papel importante, destacado y muy visible en el proyecto, aunque, ni mucho menos, como único motor del cambio".

b) Personas/perfiles. Algunas organizaciones cometen el grave error de construir una organización a medida de las personas, cuando el orden debe ser el inverso: la prioridad tiene que ser siempre la necesidad de la organización. Una vez conocidos los requerimientos, se tienen que valorar los perfiles de las personas y buscar a las que mejor encajen en cada puesto.

 

c) Actitud/motivación. Tanto la aptitud como la actitud son necesarias y se tienen que exigir. La actitud tiene un componente importante de base en la propia persona y es mucho más difícil de cambiar. En cambio, la aptitud es relativamente fácil de mejorar si la actitud es buena. No se puede erigir una gran organización ni conseguir grandes resultados sin contar con grandes personas. Lo que hace grande a una persona, más que sus conocimientos y habilidades, es su actitud, su grado de compromiso y su motivación. 

 

"Los líderes se han dado cuenta que las compañías no son solamente de sus accionistas, sino también de sus empleados, de sus clientes, y necesitan de la sociedad para desarrollarse, del legislador…" Cada vez más practican: RSC (Responsabilidad social corporativa).

 

Hoy en día con los nuevos términos que nacen y mueren con poca vida práctica, cabe señalizar la observación de un buen amigo, perfeccionista y gran maestro del mejor saber hacer vs.:

 

"Influencer": está más bien formado en la discoteca y las frases de Paulo Coelho.

 

"Influyente": es alguien formado en la experiencia y en la biblioteca.

 

El aislamiento creativo. La mente creativa es un don sagrado y la mente racional un sirviente fiel. Por ello resulta muy curioso que se esté creando una sociedad que, olvidando el don, se esté acabando honrando al sirviente, como dijo Albert Einstein.

 

"¡Ah, si nos fuera dado el poder de vernos como los demás nos ven! De cuántos disparates y necedades nos libraríamos." Robert Burns, poeta escocés.

 

"El mundo es un teatro y los hombres y las mujeres son meros actores… Todos los hombres y mujeres representan algún papel.“ William Shakespeare.

Comentarios

    No hay ningun comentario.

Deja tu comentario

Para poder dejar un comentario debe ser usuario registrado. Crea una cuenta o inicia sesión

Otras opiniones

  1. Pasa lo que pasa

  2. Por un empleo decente y un turismo socialmente responsable

  3. Noticiero Turístico enero 2018

  4. Almuerzo en el Restaurante Arte de Cozina

  5. El turista que llegó de Alemania