Juan Sendra

Socio de pleno derecho de A.S.E.T.H.A.N. y S.E.C.O.T. Málaga y estudiante universitario de Filosofía empresarial

Observaciones para activar la imaginación, pensamiento e ideas vía el Sénior (VII)

La población debe entender que las cosas más sencillas cuestan esfuerzo y dinero, y lo malo es que el hedonismo se ha convertido en la ideología dominante y el esfuerzo no está presente en la educación. Ahora mismo, los padres no van al colegio a pedir que se exija más a sus hijos, sino a pedir que les exijan menos, que no los traumaticen…  

Existe la visión de que como todo está garantizado, como todo es gratis, los niños deben ser felices, cuantas menos obligaciones tengan más tiempo tienen para dedicarse a la búsqueda de su propio ocio.

Cultiva el optimismo: está demostrado que las personas más optimistas son "más felices y más productivas". Entrenar nuestro cerebro para que aprenda a ver el "vaso medio lleno", no es tan diferente a entrenar el cuerpo.

Ejercicios:

-Empiécese cada reunión con una buena noticia y todas las noches piénsese en tres cosas que hayan "provocado felicidad" o satisfacción.

-Aprender a desaprender: desaprender un hábito e iniciar uno nuevo al principio nos costará, pero con el "entrenamiento" todo el mundo logra ejercitar nuevas conductas. ¿Y qué conviene desaprender? Todos aquellos comportamientos que son "ladrones de felicidad": darle espacio a pensamientos negativos de forma reiterada, ser adicto a emociones tóxicas (la ira, el victimismo…): querer complacer a todo el mundo, quejarnos…

Lo que distingue a la era moderna de los últimos doscientos años del milenio anterior es el "aprendizaje": hemos aprendido cómo aumentar la productividad en las cosas que pueden producirse con cualquier insumo.

Es vital asegurarse de que todas las empresas aprendan rápidamente a mejorar su productividad a medida que las mejoras prácticas progresan, de modo que la brecha entre las prácticas habituales y las mejoras prácticas se reduzca; significa distorsionar la asignación de recursos de aprendizaje, e invertir más en investigación y desarrollo, y en aprender a aprender.

El conocimiento, al igual que la información es asimétrica, es decir, desigual, irregular o dispar. Cada individuo sabe cosas que los demás no saben. Desde la perspectiva del individuo, un avance en su conocimiento consiste en saber algo que antes no sabía.

Tal vez, en muchos casos, el conocimiento que un individuo obtiene ya es conocido (en cierto sentido) por alguien más; en unos pocos casos, el conocimiento que un individuo obtiene puede no ser conocido por nadie más, al menos de forma que sea fácilmente reconocible.  

La voz de la rapidez de la confianza: nada destruye más rápido la confianza que hacer una promesa y no mantenerla. A la inversa, nada construye y fortalece más la confianza que "cumplir una promesa" que se ha hecho.

Hacer una promesa es fácil, suele satisfacer rápidamente a los demás, sobre todo cuando están estresados o inquietos por algo y necesitan que alguien se ocupe de ello.

Cuando están contentos con la promesa les gusta. Y a todos les gusta gustar. Pero "mantener las promesas" es difícil. Suele implicar un proceso de sacrificio doloroso, sobre todo cuando se acaban las agradables ganas de cumplir la promesa, cuando se impone la cruda realidad o cambian las circunstancias.

Ningún hombre puede poner mucho tiempo una cara para sí mismo y otra para la multitud sin que, finalmente, se quede perplejo por cuál será la verdadera.

"Guardar lealtad a los ausentes": constituye uno de los depósitos más difíciles de todos. Es una de las más altas pruebas tanto para el carácter como para la vinculación afectiva que se da en una relación; sobre todo cuando todo el mundo parece sumarse a las críticas y a los ataques dirigidos a alguien que no está presente.

Uno, de forma desinteresadamente justificada, puede decir lo que piensa afirmando: "Yo lo veo de forma distinta", o "Mi experiencia ha sido distinta", o "Tal vez tenga razón; hablémoslo con ella o con él". Haciendo esto, se transmite al momento que la integridad es lealtad, no sólo con los ausentes, sino también con los presentes. Tanto si lo reconocen como si no, todas las personas presentes le admirarán y respetarán en su fuero interno. Sabrán que su nombre tiene gran valor cuando ellos no están.

Por otra parte, cuando la lealtad es un valor más preciado que la integridad, si uno cede, secunda y también se suma a las críticas, todos los presentes sabrán, de igual modo, que en condiciones de presión y estrés, uno hará los mismo con ellos.

"Pedir disculpas": aprender a decir "estaba equivocado; lo siento" o "Se me subió el ego a la cabeza, reaccione de forma exagerada, te ignoré y, por un momento, puse la lealtad por encima de la integridad" y, después, vivir con arreglo a eso constituye una de las disculpas más contundentes que pueden pedirse.

Personalmente he visto relaciones rotas durante años y que se han salvado en un periodo de tiempo relativamente corto gracias a la profundidad y sinceridad de una disculpa de esta naturaleza.

Si dijo algo al calor del momento y realmente no lo pensaba, explique cómo se dejo llevar por el orgullo y lo que quería decir en realidad.

La confianza, el sustantivo, se convierte en confiar, el verbo, cuando uno transmite a los demás su valía y potencial de un modo tan claro que se sienten inspirados para verlo ellos mismos en su interior.

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