Gonzalo Fuentes

Secretario federal de la Política Institucional de la Federación de Servicios de CCOO

La mujer trabajadora en la Hostelería ante los retos del 8 de Marzo

Muchas son las luchas que se están llevando a cabo para incorporar a las mujeres al mundo laboral, para alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres, aunque, desgraciadamente, aún no se ha conseguido. Al día de hoy todavía existe discriminación en temas de salarios, categorías, estabilidad en el empleo, etc. Asimismo, la incorporación de la mujer al mercado laboral también ha supuesto una doble carga de trabajo si la comparamos con los hombres. El trabajo familiar y doméstico implica exigencias que las mujeres deben asumir de forma simultánea a las del trabajo remunerado, lo que se conoce como la "doble presencia". A principios del siglo XXI, las mujeres siguen realizando y responsabilizándose, mayoritariamente, de gran parte, si no de todo, del trabajo doméstico y familiar. La doble presencia supone un importante riesgo psicosocial para las trabajadoras de nuestro sector, habida cuenta que se suelen desarrollar trabajos monótonos, con una carga de trabajo físico y con escasa posibilidad de promoción. Además, las cargas de trabajo son muy elevadas y generan un riesgo ergonómico fácilmente detectable en el alto índice de enfermedades profesionales, si no que se lo pregunten al colectivo de camareras de pisos, que trabajan en los hoteles y apartamentos, y que, en muchos casos, representan un 25% ó 30% de las plantillas, lo que representa en España unas 96.000. Estas trabajadoras son las encargadas de que las habitaciones estén en perfecto estado cuando el cliente las utiliza, ofreciendo uno de los servicios más valorados por los turistas que se hospedan en nuestros establecimientos hoteleros, por lo tanto debe ser considerado un trabajo esencial en la calidad del servicio hotelero, ya que se cubre una de las necesidades básicas del cliente, que es descansar en un entorno agradable y limpio.

Pues bien, el colectivo de camareras de pisos tiene que soportar algunas de las cargas de trabajo más duras de todos los colectivos que trabajamos en la hostelería, y, en este sentido, producto de los ritmos de trabajo, se producen todo tipo de lesiones músculo-esqueléticas, estrés y ansiedad que, en muchos casos, las obliga a darse de baja por enfermedad debido a las lesiones que produce este tipo de trabajo. Que las camareras de pisos son de las más sacrificadas del sector lo sabemos todos, pero a la hora de aminorar las cargas de trabajo o que suban de grupo profesional y situarse en el grupo de los oficiales, ya no todos lo vemos de igual forma, sobre todo los empresarios. Aún hay muchos convenios colectivos que no contemplan este reconocimiento.

En el cambio de ciclo económico y la crisis que soportamos desde 2008, las distintas patronales de hostelería han basado su estrategia de mantenimiento y aumento de beneficios en un aumento de la precariedad laboral y del empeoramiento de las condiciones de trabajo, los aumentos de ritmos de trabajo e incluso el aumento de la picaresca y la ilegalidad con el incremento de la jornada parcial convertida en la práctica en jornadas completas y, peor aún, que sobrepasan la jornada legal, así como la externalización.

La resistencia de la lucha de los trabajadores y trabajadoras del sector, defendiendo sus condiciones laborales, en los convenios, ha obligado a la patronal a cambiar de táctica y la principal arma que están utilizando contra los derechos de los trabajadores es la externalización de los servicios. En el caso del departamento de las camareras de pisos hemos visto cómo grandes cadenas hoteleras, alegando razones de productividad y competitividad y apoyándose en la desregulación y la pérdida de derechos laborales aprobados e incentivados por los gobierno del PSOE, primero y del Partido Popular, después.

La estrategia de externalización del departamento de pisos es muy sencilla: se despide, vía expedientes de extinción, a las trabajadoras de pisos y se subcontrata el servicio con empresas de multiservicios, que, a veces, pueden estar constituidas por el mismo grupo empresarial, pero que ya no tendrán que aplicar, en muchos casos, los convenios vigentes de hostelería y se aplicará el de la empresa multiservicio, que, habitualmente, estarán cerca del salario mínimo interprofesional. Así las patronales pueden llegar a ahorrarse entre un 30% y un 40% del salario de las camareras, y además se aumenta la precariedad laboral, y la división de los trabajadores en multitud de empresas que impiden su unidad de acción sindical y colectiva en defensa de sus intereses. Impide también el avance de las trabajadoras en la reducción de sus cargas de trabajo y de las enfermedades profesionales que aquejan a su profesión.

Cuando la REL-UITA puso en marcha, hace un año y medio, la primera semana internacional para fomentar el trabajo digno de las camareras de pisos, desde los sindicatos españoles nos pusimos a trabajar ya que su objetivo no es que no fueran plenamente compartidos, es que lo han sido desde la transición democrática, por lo tanto no es un campo de trabajo en el que fuéramos recién llegados y de pronto nos apuntáramos a una buena causa.

Son muchas las actividades que CCOO, junto con UGT, la REL-UITA, Alba Sud, las Asociaciones Profesionales, y otros colectivos, que van desde el primer manifiesto en favor de personas que trabajan en pisos, ruedas de prensa, encuentros de camareras de pisos de la mayoría de comunidades, información de la opinión pública con la utilización de las redes sociales, con el objetivo de denunciar las condiciones laborales, sociales y económicas que vive este colectivo. Coincidiendo con la segunda semana internacional, impulsada por la REL-UITA, en la campaña mundial para fomentar el trabajo digno de las camareras de pisos, en la industria hotelera hemos llevado a cabo la presentación del libro 'Las que limpian los hoteles', es un libro escrito con sentimiento, un grito de denuncia de la situación laboral de un colectivo que las más de las veces resulta invisible en la industria hotelera, pero que sin embargo es una de las claves de la calidad del servicio en una industria que es la primera de España, el turismo. Pero es, sobre todo, un libro escrito "desde el sentimiento" de las compañeras protagonistas, de sus problemas cotidianos de salud, de organización del trabajo, de empleo, de salarios o de sus frustraciones y temores, pero también de sus reivindicaciones, de su orgullo por un trabajo que quieren bien hecho, de sus esperanzas y de su rebeldía.

Esta campaña ha conseguido que el trabajo en los pisos en los hoteles y apartamentos, sea más visible ante la sociedad. Una vez conseguido este objetivo, ahora hay que dignificar el trabajo de las camareras de pisos y defender sus condiciones de trabajo, a nivel general y, de manera específica, contra la externalización de los departamentos de pisos. Por lo tanto, tenemos que difundir nuestras propuestas en varios ejes.

Por una parte la inclusión en todos los convenios de las garantías salariales y laborales de las camareras, independientemente de que sean o no plantilla de los establecimientos hoteleros, o sea que el convenio de hostelería se aplique a todo el mundo que trabaja en el hotel, sea de la empresa que sea. También debemos incluir la limitación de las actividades que no pueden ser subcontratadas, así como fijar el derecho a la subrogación de los trabajadores que prestan servicios de ejecución de tareas permanentes para el principal.

Por otra parte, tenemos que seguir denunciando los convenios estatales de empresas de multiservicios que, en muchos casos, son fraudulentos y elaborados específicamente para realizar las operaciones de externalización. Vamos también a presionar a las patronales de las grandes cadenas hoteleras para que cesen en este tipo de actividad, no sólo abriendo el diálogo con ellas, sino además arropando las movilizaciones y las denuncias que se están realizando en los casos concretos de externalizaciones, ya que, en muchos casos, estamos hablando de cesión ilegal de trabajadores.

Otra de nuestras propuestas debe ser llevar a cabo una campaña de información para que las camareras de pisos puedan jubilarse anticipadamente. A corto plazo debemos informar sobre las posibilidades de conseguir, en los casos que proceda, un grado de minusvalía superior al 33% para que se puedan acoger a las jubilaciones parciales aquellas camareras de piso que tengan 25 ó más años de servicio, aunque no tengan los 33 años que se les exigen en este momento, así como los beneficios fiscales en torno a mil euros anuales.

En otro orden de cosas debemos trabajar recopilando información y aportando pruebas para que se reconozca que los problemas de salud de colectivo puedan acceder al catálogo de enfermedades profesionales, ya que en muchos casos las dolencias que sufren estas personas, provienen de las cargas de trabajo, ya que están sometidas a unas condiciones laborales que provocan la aparición de trastornos músculo-esqueléticos, motivados por posturas forzadas, manipulación de cargas, y bipedestación, que se traducen en dolores de espalda, cuello y en ambos brazos.

Por lo tanto, otro de los ejes debe ser la política de prevención de riesgos laborales. Debemos insistir, ante las empresas, en lo fundamental que es desarrollar una acción preventiva orientada a los riesgos laborales identificados, incluyendo algo que pocas veces se tiene en cuenta, y es la política de compras, que debe incluir, por ejemplo: camas con ruedas que se eleven, material ergonómico de uso para la limpieza, organización del trabajo con participación de los trabajadores y trabajadoras, formación e información y reconocimientos médicos específicos para las labores a realizar.

Desde CCOO estimamos que estas iniciativas tienen también un marco de discusión en el ámbito del Acuerdo Laboral Estatal de Hostelería (ALEH), para el análisis y debate con las organizaciones empresariales y, en su caso, proceder a acuerdos en materia de subcontratación, tratamiento específico de los problemas de salud laboral y orientación en la negociación colectiva sectorial.

Además queremos coordinar esta lucha con las denuncias de los problemas laborales que sufren las camareras de pisos de todo el mundo, que está realizando la UITA, o sea la organización sindical mundial que agrupa a sindicatos de hostelería de todo el mundo.

Es verdad que para alcanzar la igualdad real y un trabajo decente aún queda mucho camino, pero como diría el gran poeta Antonio Machado, gracias a la lucha, en este caso de las de mujeres y de su colectivo más importante como son el personal que trabaja en pisos, se ha hecho "camino al andar". Por ello tenemos que seguir luchando.

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