Rafael de la Fuente

Profesor invitado de la universidad de Cornell

Don Gregorio Camarero, “Goyo”

Cuando se habla de nuestra nueva y espléndida cocina andaluza no sería justo el no mencionar a aquellos legendarios maestros afincados en Marbella y en la Costa del Sol malagueña. Sin ellos no hubiera sido lo mismo. Gracias a aquellos pioneros, como Paul Schiff o Santiago Domínguez y tantos otros, que ya en la década de los sesenta y en los comienzos de los años setenta pusieron las primeras piedras de lo que con el tiempo sería un deslumbrante ejemplo de excelencia gastronómica, merecidamente admirado en el mundo entero. No fue una casualidad que Marbella y su zona de influencia llegara a concentrar en 1987 cuatro restaurantes con estrellas en la famosa Guía Michelín. Las únicas entonces en toda Andalucía.

Uno de ellos fue el burgalés Gregorio Camarero, Goyo. El gran Goyo. Llegó muy joven a Marbella a mediados de los años sesenta. Se había formado en un famoso restaurante de su Burgos natal, el Pineda. Llegó a la Costa del Sol malagueña de la mano de Hoteles Meliá para dirigir las cocinas de uno de los grandes hoteles de playa de la historia del turismo español. El Meliá Don Pepe, una de las joyas de Marbella. Los éxitos de este joven profesional, tan brillante como incansable, fueron espectaculares. Tanto que llamaron poderosamente la atención de los responsables de otro de los grandes hoteles de la Marbella mítica: el Hotel Los Monteros. Ficharon al maestro Goyo en diciembre del año 1971. Nunca olvidaré esas Navidades en el restaurante principal de Los Monteros, con una clientela internacional increíble, para los que el gran Goyo decidió inaugurar su nueva etapa profesional en Los Monteros. Con unas jornadas inolvidables dedicadas a las grandes cocinas regionales de España. Recuerdo a los clientes, entusiasmados y agradecidos por poder descubrir las maravillas culinarias de nuestro país, muchas de ellas desconocidas para ellos. Los recuerdo esperando felices a que el primer maître, el legendario señor Denia, les consiguiera una mesa. En Los Monteros siempre la cocina tuvo en la sala el apoyo de espléndidos profesionales. No eran malos tiempos aquellos. En Los Monteros trabajaban cuatrocientos cuarenta excelentes profesionales para atender a 350 clientes. Tenían la ocupación más alta y los precios más elevados de los hoteles de España. Y lo mejor estaba todavía por venir. Gracias a Goyo y a su equipo, el Restaurante El Corzo del Hotel Los Monteros fue el primer restaurante de hotel de la historia de España que consiguió una estrella en la Guía Michelín. Algunos de los grandes hoteles de Madrid y Barcelona la siguen esperando.

Goyo creó escuela en Los Monteros. Grandes profesionales salieron de allí como jefes de cocina, como Cristóbal Blanco, el mítico chef del Hotel Villa Magna de Madrid, y Manolo Castro, el gran chef del Hotel Don Carlos, el antiguo Marbella Hilton. Y esa escuela tuvo una maravillosa segunda edición, una segunda vida, cuyos frutos llegarían muy lejos en el mundo de la formación europea en alta gastronomía. No en vano los dos tutores claves del equipo de docentes de cocina en la famosa escuela malagueña de hostelería La Cónsula, Cristóbal Blanco y Jesús Camarero, se habían formado en Los Monteros, trabajando con Goyo. Las enseñanzas que ellos habían recibido del maestro burgalés les permitieron transmitir unos conocimientos y una filosofía profesional muy importante a los alumnos de La Cónsula. A partir de ese momento se empezaría a hablar de la llegada de una joven gran cocina andaluza. Portadora de una auténtica lluvia de estrellas Michelin de manos de unos jovencísimos maestros, antiguos alumnos de La Cónsula, convertida rápidamente en la escuela de hostelería de mayor rentabilidad social de Europa.

El 4 de octubre de 1995 falleció don Gregorio Camarero, Goyo. En un momento de plenitud y de éxitos profesionales deslumbrantes. Fue una tragedia. Aunque nos dejó tanto a todos los que lo conocíamos que nunca nos hemos sentido solos. Goyo nos dejó también el legado de una empresa de hostelería que hoy lleva su nombre y su sabiduría. La Casa Goyo es un excelente establecimiento de alta hostelería en el centro de Marbella, desde el que se gestiona una de las mejores empresas de catering de Andalucía. Desde hace más de 30 años, su viuda, doña Marisa, y sus hijos dirigen esta empresa ejemplar, que da prestigio a toda la Costa del Sol. Y que además lleva el nombre de uno de los más grandes maestros del arte culinario de España. Desde el agradecimiento, la admiración y el respeto, una vez más, gracias, don Gregorio, maestro de maestros. Gracias, Goyo.

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