Rafael de la Fuente

Profesor invitado de la universidad de Cornell

A pesar de todo, les deseo un Feliz Año Nuevo

En primer lugar, quisiera desear todo lo mejor a aquellos que practican como viajeros a lo largo y lo ancho de este planeta la salutífera e inteligente actividad del turismo. Sin olvidar a aquellos que con su trabajo y su talento hacen posible que cada día ese mundo mágico del turismo internacional sea una realidad. Muchos de ellos me honran desde hace años con su amistad.

 

También ellos nos recuerdan que el turismo es la actividad humana que mejor neutraliza la intolerancia nacionalista y el fanatismo ideológico, orígenes de tantos males y tantos desastres. 

 

El mundo sigue dando vueltas. El inquietante Brexit británico ya dejó de ser una novedad. Como dejó de ser novedoso el cáncer de la postverdad, instalado en la Oval Office de la Casa Blanca americana y en tantos otros lugares. Y sin olvidar a los ya no tan misteriosos manipuladores de las "fake news" que están contaminando las redes sociales de Estados Unidos y la Unión Europea. Sin olvidar a nuestra Cataluña, con sus cifras turísticas en una alarmante caída libre… 

 

El futuro guarda celoso sus secretos. ¿Nos espera un desastre sin paliativos? ¿O triunfarán al final la inteligencia y la decencia de la inmensa mayoría de los seres humanos? El tiempo lo dirá. 

 

El 13 de octubre de 2008, a las 07.40 de la mañana, hora de la costa este de los Estados Unidos, entraba el profesor Paul Krugman –al que considero uno de los grandes maestros en el arte de saber pensar- en su blog del New York Times. Este combativo columnista norteamericano y docto profesor de ciencias económicas de la Universidad de Princeton había escrito esa mañana solamente una línea en su blog: "Algo gracioso ("a funny thing") me ha pasado esta mañana..." Nada más. Como tantos otros lectores del profesor Krugman, hice entonces click sobre esas palabras en azul cibernético. 

 

Me salió un comunicado del secretario de la Real Academia Sueca de las Ciencias, en el que se informaba que a Paul Krugman se le había concedido el Premio Nobel de Economía. Ocho años después el profesor y Premio Nobel Krugman publicó en el New York Times "Una reflexión para los horrorizados". Es un texto muy importante, que sin duda marcará una época. 

 

Se acababan de celebrar las tormentosas elecciones norteamericanas. Donald J. Trump es desde hace casi un año el nuevo presidente de los Estados Unidos. Cerraba el maestro Krugman su artículo con estas palabras: "Quizás Estados Unidos no sea especial, sólo otra república que tuvo su momento, pero que va camino de convertirse en un país corrupto dirigido por tiranos". Hasta aquí la cita de este valiente Premio Nobel, ejemplar ciudadano del mundo.

 

Hablando de ciudadanos del mundo…Jennifer Homans, la viuda norteamericana de otro gran maestro, el historiador y filósofo británico Tony Judt, ha publicado 'De buena fe': una luminosa y profundamente honesta introducción a la imprescindible obra de su marido. 

 

Entre los artículos de Judt que ella había recopilado, nos aconsejaba leer uno titulado 'Sobre La Peste'. Dedicado a esa obra capital de Albert Camus, ahora más importante que nunca. 

 

Nos recuerda Judt en su texto la insistencia de Camus en situar la responsabilidad moral individual en el fondo de todas las opciones. Por eso nos dijo Camus que "solamente puedo decir que sobre esta tierra hay plagas y hay víctimas, y que en la medida de lo posible, uno tiene que negarse a estar del lado de la plaga". 

 

Hace ya un año, en la pequeña ciudad francesa de Beaucaire, Julien Sanchez, el alcalde local, militante y dirigente regional del Frente Nacional, el movimiento político de extrema derecha francés, consiguió que por mayoría la corporación municipal aceptara que se dedicara una calle de la localidad al Brexit británico. La rue du Brexit sería entonces un pequeño homenaje dedicado al primero de los intentos de crear fisuras tóxicas en los países clave de la Unión Europea. 

 

Hace unos días, el 19 de noviembre del 2017, el diario español 'El País' publicaba una extensa e imprescindible entrevista al Presidente de la Unión Europea, el señor Paul Juncker. Cito estas palabras del ilustre entrevistado: "El nacionalismo es veneno". 

En otro orden de cosas... El día de la víspera de la Navidad de 2016 los científicos alertaban sobre una ola de calor en el Ártico. Las temperaturas alcanzaron valores que superaban en 20 grados la media histórica de esa región polar.

 

El nuevo presidente de los Estados Unidos, el señor Donald Trump, nos había ya anunciado a lo largo de su campaña electoral que lo del cambio climático era una "patraña" de los chinos para arruinar a las empresas norteamericanas. Añadiendo  que los ecologistas –esos grandes amigos del turismo- eran un puñado de soñadores descerebrados. Cumpliendo su promesa electoral el presidente Trump está ya haciendo todo lo posible –y lo imposible- para desmantelar los acuerdos internacionales para detener el cambio climático. 

 

Pero ahora lo importante es desearles a ustedes una Feliz Navidad y un muy próspero Año Nuevo. 

 

Y recordarles que Andalucía desea seguir siendo uno de los más importantes destinos turísticos de este planeta. Por su historia y por sus patrimonios culturales y naturales. Y sobre todo por la buena gente que vive en esta tierra. 

 

Como escribía el maestro Yoxall en un excelente  artículo de la legendaria revista Vogue, "The wonderful thing about Spain is that it is so Spanish".

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