José María Luna: “La cultura no tiene contraindicaciones ni efectos secundarios”

José María Luna, director de la Fundación Picasso y coordinador de los proyectos del Centro Pompidou Málaga y el Museo Estatal Ruso de San Petersburgo, llega en 2011 a la Fundación Picasso tras una larga experiencia como gestor cultural. Fue director del Museo del Grabado Español Contemporáneo de Marbella entre 1992 y 2003 y director de la Fundación Rodríguez-Acosta en Granada entre 2003 y 2009, año en que vuelve a dirigir el museo marbellí. Actualmente compagina su labor al frente de la Casa Natal con la coordinación de los proyectos del Centro Pompidou Málaga y del Museo Estatal Ruso de San Petersburgo. Analizamos con él la actualidad cultural de la ciudad, más pujante que nunca.

- ¿Qué balance hace de estos tres años al frente de la Fundación Picasso?

Estoy contento, pero no en términos absolutos. Nos marcamos el objetivo de recuperar la entidad picassiana neta de la institución y a partir de ahí proyectarnos, lo cual se está consiguiendo con las importantes exposiciones que se han hecho en el exterior. Además, estamos incrementando el número de visitas, y creo que también su satisfacción. Hemos presentado un discurso nuevo en torno a Picasso y su familia, y su relación con Málaga, que entendíamos más acorde con estos tiempos en los que ya existen infraestructuras culturales y museísticas muy importantes que completan algunos segmentos que la casa abordaba antes y que ahora no tiene por qué. 

- ¿En qué punto se encuentra el proyecto de ampliación de la casa natal?

Como bien han dicho en alguna ocasión el alcalde y el anterior concejal de cultura, la ampliación pasa por la adecuación del edificio de los antiguos cines Astoria y Victoria, donde habría una importante superficie para la casa natal, por lo que nos planteamos llevar allí las oficinas y todos los elementos funcionales, y aprovechar el espacio de la casa natal solo para exposiciones. 

- ¿Cómo valora el acuerdo y la reciente visita a China para conocer los espacios que albergarán la gran exposición 'Picasso absoluto'?

Es un paso más en esa proyección exterior que estamos realizando, con anterioridad hemos trabajado en la promoción asiática, con gran éxito en Corea y ahora parece que hay un gran interés en China. Creo que será una exposición potente y que supondrá un hito en nuestra política de proyección exterior.

- ¿En qué consistirán las futuras colaboraciones de la Fundación Picasso con el Centro Pompidou Málaga y el Museo Estatal Ruso de San Petersburgo?

Bueno, la Fundación Picasso es la entidad que va a gestionar esos dos centros, por lo tanto las colaboraciones van a ser orgánicas y directas. Aprenderemos mucho tanto del modelo de mediación del Pompidou como del modelo del Museo Estatal Ruso, y la colaboración va ser continua. De todos modos, ahora estamos centrados en la puesta en marcha de los proyectos y después será el momento de buscar ese tipo de confluencias.

- ¿Qué legado dejará el Centro Pompidou a la ciudad de Málaga una vez que finalice su estancia aquí?

Para empezar, estamos dando por hecho que va a finalizar, y aunque es verdad que hay un contrato de cinco años prorrogables a otros cinco, no podemos saber con seguridad si continuará o no. En cualquier caso, el Pompidou supone un importante acicate para el desarrollo de las políticas culturales en relación con el arte actual en el más amplio espectro. Creo que marcará una nueva etapa a partir de la cual, todo lo que esté por venir, será lo que todos los ciudadanos hagamos de ese proyecto. Será lo que los malagueños quieran que sea.

- ¿Qué puede ofrecer además de su magnífica colección?

El Pompidou es el paradigma del centro de arte con una dinámica y actividad muy transversal en la que tienen cabida todo tipo de proyectos, en los que se buscan esos puntos de confluencia. Va a aportar un nuevo sentido a la mediación, un nuevo sentido de la actuación con los diferentes públicos que esperamos ser capaces de desarrollar en toda su medida y ambición.

- ¿Es optimista respecto a las previsiones que se dan en cuanto a asistencia, recaudación e impacto económico?

Hemos sido prudentes y quiero ser moderadamente optimista. No hay que lanzar las campanas al vuelo  si no queremos que nos llamen triunfalistas. Estoy convencido de que esas previsiones se van a cumplir y probablemente se superen. Con el conocimiento que ya tenemos del público en Málaga y de los turistas con respecto a nuestros centros culturales y museos,  pienso que esas previsiones pueden cumplirse.

- ¿Qué estrategias contemplan para la captación de nuevos públicos?

Estrategias de implicación con todos los agentes locales. Ya se han dado algunos pasos, todavía puntuales, en esa dirección. Pero en cuanto entremos en velocidad de crucero, esa búsqueda de la interactuación con todos los agentes locales vinculados al mundo de la cultura va a ser mucho más ambiciosa. Por tanto la estrategia va a ser la de la conexión, la interacción con todos los públicos posibles. ¿Cómo?, con mucho esfuerzo e ilusión.

- ¿Qué objetivos persigue el Museo Estatal Ruso como franquicia del de San Petersburgo?

No me gusta la palabra franquicia porque se está empleando con una connotación peyorativa. La colaboración entre museos e instituciones tiene mucho de intercambio, de 'feedback'. Ellos tienen el conocimiento de sus procesos, de sus colecciones y de sus actividades, pero nosotros tenemos el conocimiento de lo local, de la experiencia de la ciudad. Es muy bueno que podamos ir de la mano en estos proyectos con instituciones de ese tipo, lo cual no tiene porque ser visto de manera negativa.

La estrategia del museo ruso es, en este caso sí, traer una gran colección, de un arte poco conocido por el público en general pero que tiene una gran calidad y nos cuenta la historia de una parte del mundo que es interesante para nosotros en muchos sentidos. Hay ya muchos ciudadanos rusos residiendo en la costa que nos visitan, y también, por qué no, una necesidad de conocimiento de otras culturas. En un mundo tan interconectado, no está mal que a partir de la obra de arte podamos conocer la cultura rusa de manera más profunda. En un museo que además se va a ubicar en un espacio de nueva centralidad urbana, como es el distrito de la carretera de Cádiz, uno de los más densamente poblados de la ciudad, al cual se le ofrecerá un equipamiento cultural y una oferta que podrá ser disfrutada por todos los vecinos.

- ¿Puede concretar en qué consistirá la colección?

Le puedo adelantar que estamos trabajando con una colección que estará expuesta el año que viene en la que van a estar representados desde los iconos rusos del siglo XVI hasta las vanguardias del siglo XX  pasando por el maravilloso arte ruso del siglo XIX, o las vanguardias históricas con nombres tan representativos como Malévich o Kandiski, llegando hasta el mismo realismo socialista soviético. Alrededor de un centenar de obras van a componer esa colección y creo que van a sorprender a la gente.

- ¿De qué manera puede complementar su oferta a la del resto de museos de la ciudad?

Creo que se complementan todos muy bien. Málaga se ha convertido en una ciudad con una oferta de museos y centros culturales con difícil parangón en España, y además con una oferta muy variada. No olvidemos que el año que viene se incorporará el Museo Provincial de Bellas Artes y Arqueología que va a suponer una oferta muy potente, tanto por su edificio como por sus colecciones. Además, va a servir también para conectar con el resto de museos desde el punto de vista cronológico, aportando su pintura del XIX.

- Hace diez años era difícil imaginar una Málaga como la de hoy, ¿cómo se imagina la de dentro de otros diez años?

Si hace diez años era difícil, hace treinta lo era aún más. En 1981 se estaba inaugurando en el actual museo Picasso, en aquel entonces el museo de bellas artes, la exposición del centenario de Picasso y ya nos parecía un gran acontecimiento. Dentro de diez años me la imagino similar a como es ahora, con una vida cultural intensa, en la que esperamos que los malagueños se impliquen todavía más y con una consolidación de todos estos proyectos en los que estamos trabajando. Esperemos, por supuesto, que hayamos salido de esta crisis. Pero la gente debe saber que este tipo de apuestas culturales son inversiones que están dinamizando económicamente la ciudad y convirtiéndola en un destino turístico de primer orden, cuando no hace mucho esto era impensable. Sin lugar a dudas, la oferta cultural ha cambiado a esta ciudad, con la gran ventaja de que la cultura no tiene contraindicaciones ni efectos secundarios.

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