Granada a pedales

Einstein dijo una vez que la vida es como una bicicleta, que hay que pedalear constantemente hacia adelante para no perder el equilibrio. Y eso mismo se puede decir de la oferta de cicloturismo de Granada, ya que esta provincia nunca ha parado de ofrecer nuevas formas turísticas acorde a una demanda cada vez más variada. Siempre tratando de alcanzar el futuro, Granada ha sabido mantenerse a la cabeza del sector, siendo un auténtico referente en este segmento a pedales. Y es que en este sentido, el cicloturismo representa un nuevo baluarte para la provincia granadina, que se añade a su ya extensísima oferta, y que además cubre una demanda cada vez más requerida por sus visitantes. Porque también supone una forma nueva de conocer Granada, de visitar sus calles, sus carreteras, sus monumentos, sus paisajes naturales... Sea cual sea el gusto de los ciclistas, en Granada podrán satisfacer sus deseos a la hora de coger una bicicleta.

Lo mejor de la bicicleta es que se puede enfocar desde cualquier perspectiva que se desee: se pueden realizar rutas de montaña con diversos niveles de dificultad, competir en campeonatos de ciclismo, o simplemente dar tranquilos paseos con una bicicleta de alquiler por un paseo marítimo, y todas estas modalidades son cubiertas a lo largo y ancho de la provincia de Granada. Las bondades de su clima la hacen perfecta para este tipo de turismo. El uso de la bicicleta genera nuevas formas de negocio, como su alquiler y su mantenimiento, y reconfigura la movilidad de los espacios urbanos y rurales, con una disminución del transporte privado de vehículos, lo que además repercute positivamente en la sostenibilidad.

En Granada existen cientos de rutas y miles de combinaciones, pero podemos poner algunos ejemplos destacados de ciclismo de montaña como los que se desarrollan en Sierra Nevada. Así, se puede disfrutar de la Transnevada, una ruta cicloturista que permite conocer los rincones más emblemáticos con un recorrido circular para bicicleta de montaña que bordea toda Sierra Nevada, siguiendo principalmente la pista perimetral que delimita el parque nacional. El contacto con la naturaleza en este paraje no puede ser más directo, por lo que representa uno de los enclaves más espectaculares para practicar ciclismo de montaña. Además, en las zonas donde se han desarrollado rutas se organizan habitualmente excursiones guiadas para conocer los lugares más bellos de la geografía granadina. Recónditos lugares que podían ser de difícil acceso y cuyas formas de llegar a ellos eran antes mucho más agresivas e irrespetuosas con el medio ambiente.

El Plan Andaluz de la Bicicleta tiene como objetivo llegar al año 2020 con una infraestructura que consiga que el 10% de los desplazamientos del día a día en Andalucía se realicen en bicicleta, por lo que gracias a este plan, Granada contará en 2020 con 168 kilómetros de carriles bici en su provincia.

Así, dentro del cicloturismo recreativo granadino encontramos rutas muy diversas: la del Legado Andalusí, la Ruta del Califato, la Ruta de Washington Irving, la Ruta de los Almorávides y Almohades, la Ruta de los Nazaríes, la Ruta de Ibn al-Jatib, la Ruta de la Alpujarra, la Ruta de Münzer, el Camino Mozárabe de Santiago, el recorrido granadino de la ruta Transandalus...

Como decimos, hay cientos de rutas y de combinaciones. Además, el cicloturismo es una forma de turismo que no conoce edad. De hecho, Granada oferta rutas para las familias, con diversos grados de dificultad que se pueden planear teniendo en cuenta lo que se quiera ver en cada momento. Cada lugar cuenta con su ruta. Ejemplos de estas rutas las encontramos en Almuñécar, con su camino de Velilla a Cotobro. Almuñécar es uno de los pueblos más emblemáticos de Granada al estar ubicado entre el mar y la montaña, por lo que cuenta con una ruta muy moderada, perfecta para practicar el ciclismo en familia, al mismo tiempo que se puede disfrutar de la esencia de la costa granadina.

Otros senderos perfectos para todas las familias son la Vuelta al Pantano de los Bermejales, la Dehesa del Generalife, conocida como el Llano de la Perdiz, el paseo por los Pinos de Genil de Granada, o por el propio Genil. De hecho, la ribera de este río constituye una magnifica alternativa bien conocida y muy usada en el entorno de la ciudad para pasear en bicicleta, muy adecuada para las tardes de verano porque discurre en parte por las sombras de las choperas, que pueden aliviar el excesivo calor. Además, se puede completar, si quedan ganas, con un pequeño recorrido por Láchar.

De este modo, el uso de la bicicleta se ha transformado poco a poco en una opción más a tener muy en cuenta que aumenta las posibilidades de la provincia en todos los sentidos. Y es que este artilugio de dos ruedas se ha convertido en la excusa perfecta para volver a descubrir Granada. Como dijo el escritor H. G. Wells, "cuando veo a un adulto en una bicicleta, no pierdo las esperanzas por el futuro de la raza humana". Hagamos crecer la esperanza a ritmo de pedal.

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