Las mujeres y el surrealismo en el Museo Picasso de Málaga

Una de las corrientes de vanguardia más importantes en la historia del arte es el surrealismo, y dicho movimiento fue el que más mujeres aglutinó en sus filas por ser renovador, provocativo y por defender una imagen de la mujer como un ser espontáneo e intuitivo. Un ser dueño de su intimidad que, al mismo tiempo, como ciudadana reclamaba tanto el derecho al trabajo o al voto como al disfrute del propio cuerpo. Y es que el surrealismo era un arte que daba importancia a la realidad personal y que facilitaba como medio de expresión la unión de lo erótico con la emoción poética, promocionando así el juego de dualidades o la ambigüedad como respuesta al dictado de la razón. 

 

Una artistas en muchos casos incomprendidas, luchadoras y rebeldes, que en ocasiones fueron eclipsadas o utilizadas perversamente por sus parejas masculinas. Pero sus vidas y su arte no sólo retaban las convenciones sociales e institucionales en función de representar una "alteridad" que otros autorizaban, sino, sobre todo, criticaban con firmeza los efectos represivos que provoca la imposición de normas en razón del tipo de género. Para ponerlas en el sitio que merecen, el Museo Picasso de Málaga inauguró el mes pasado una exposición que permanecerá abierta hasta el próximo 28 de enero. Titulada 'Somos plenamente libres. Las mujeres artistas y el surrealismo', dicha exposición muestra en las obras de estas autoras la emergencia de estos nuevos planos de sensibilidad y su función de contraste con la sociedad patriarcal.

 

Comisariada por el profesor José Jiménez, catedrático de Estética y Teoría de las Artes de la Universidad Autónoma de Madrid, la muestra reivindica un justo protagonismo a un grupo de mujeres artistas cuya producción ha tenido que esperar quizás demasiado tiempo para alcanzar un grado reconocimiento internacional verdaderamente notable y cuyo trabajo destacó en el entorno surrealista: Eileen Agar, Claude Cahun, Leonora Carrington, Germaine Dulac, Leonor Fini, Valentine Hugo, Frida Kahlo, Dora Maar, Maruja Mallo, Lee Miller, Nadja, Meret Oppenheim, Kay Sage, Ángeles Santos, Dorothea Tanning, Toyen, Remedios Varo y Unica Zürn. El individualismo y la personalidad de estas mujeres artistas se transmite a través de las más de cien obras de arte entre pintura, dibujo, escultura, collage, fotografía y películas reunidas para la ocasión. Así, el Museo Picasso Málaga aborda de nuevo una exposición que pone en valor el trabajo artístico de la mujer en la historia del arte del siglo XX. Como es habitual, la muestra cuenta con una publicación y con un programa de actividades culturales propio desde el que aproximarse a los principales aspectos artísticos e históricos tratados en ella.

 

El surrealismo le debe mucho a las mujeres. Sin embargo, no pasó mucho tiempo para que ellas se alejaran de un movimiento artístico que les decepcionó porque casi siempre las consideraba en primer lugar como musas, niñas o videntes. Fue un proceso de liberación doloroso, dramático y, en ocasiones, con finales trágicos, que paradójicamente les facilitó la independencia creativa y la superación del yugo teórico e ideológico que los líderes intelectuales del proyecto quisieron imponerles. Hoy día, no obstante, se trata de cerrar esta herida demostrando su importancia en este movimiento.

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