El invierno alegre y cálido del sur

Las privilegiadas condiciones climáticas de Andalucía hacen que su invierno sea templado en comparación con otros puntos del país o de Europa. Por eso, su invierno resulta propicio no sólo para disfrutar de sus ciudades y de sus paisajes sino también de un amplio abanico de eventos y fiestas.

Apenas se han dejado de saborear polvorones y mantecados, el año empieza con algunos platos fuertes en el mismo  mes de enero. Así, se celebran en estos días varias fiestas patronales en toda Andalucía. Entre ellas sobresale la Romería de la Virgen del Mar en Almería, que se celebra el segundo domingo de enero y la Fiesta de San Hilario de Poitiers en el pueblo malagueño de Comares, que tiene lugar el fin de semana más próximo al 13 de enero

También se dan a lo largo del mes de enero otras fiestas importantes como las de San Antonio Abad o San Antón, que se celebra siempre en torno al 17 de enero. Aquí se pueden ver numerosas tradiciones, que van cambiando según el pueblo o la ciudad donde se desarrolle. En esos días, habrá en algunos casos romerías, en otros se harán fogatas (en las vísperas, normalmente), bendiciones de animales o incluso costumbres tan singulares como la de la aldea de Osunillas, en Mijas, donde las mujeres solteras tiran piedras a la entrepierna del santo para que le encuentren pareja. Entre otras poblaciones andaluzas que celebran este día, están las de Almería, Jaén, Arquillos, Montoro, Hinojosa del Duque, Salares, Sedella, Árchez o la aldea nerjeña de Maro.

Tras San Antón, apenas hay un respiro para la celebración de las fiestas y romerías en honor a San Sebastián, el otro gran patrón del invierno andaluz. No suelen faltar las procesiones con la imagen del mártir mientras que los devotos le arrojan pétalos de rosas o incluso caramelos. Estas fiestas son especialmente famosas en las poblaciones de Algarrobo, Casabermeja, Alhaurín de la Torre, San Sebastián de la Guardia, Alcolea, Villanueva de Córdoba, Lubrín, Torrecampo u Ollula del Río. Especialmente curioso es el caso del pueblo cordobés de Belmez, donde este día se celebra el Día de los Tomillos. La tradición impone que se queme esta planta aromática en honor a San Sebastián.

En los primeros días del mes de febrero, también el fuego es un elemento fundamental para celebrar las fiestas en honor a la Virgen de la Candelaria. De hecho, en algunas localidades andaluzas se conocen como luminarias, candiles o candelas, entre otras denominaciones. Entre otros pueblos andaluces, no hay que perderse las propuestas que en torno a esta tradición religiosa se hace en Colmenar, Benagalbón, Dos Torres, Riogordo, Belálcazar, Castro del Río, Priego de Córdoba, La Puebla de los Infantes, Hinojosa del Duque, Villa del Río o Conquista, entre otros.

Otros patrones que son especialmente importantes durante el invierno son San José Obrero, San Vicente (especialmente en la villa almeriense de Laujar de Andarax) o San Benito.

Fiestas gastronómicas

Pero, no todos los eventos del invierno andaluz giran en torno a la religión. De hecho, uno de los grandes valores de esta estación es la gastronomía, que se convierte en una buena excusa para acercarse a distintos puntos de la región.

Muchos de estos eventos con sabor están relacionados con la costumbre de la matanza del cerdo. Aunque algunas de esas fiestas se han desarrollado ya en el mes de diciembre, entre enero y marzo se suceden en distintos pueblos andaluces fiestas populares en los que se pueden degustar platos y productos derivados del cerdo gratuitamente o por un precio muy módico. Así se podrá ver este invierno en Villanueva de Córdoba, donde celebran tanto la Ruta de la Tapa del Cerdo Ibérico como Fiesta de la Matanza. Este último evento también se desarrolla con características muy parecidas –e incluso similar denominación- en el pueblo malagueño de Ardales o en la villa cordobesa de Alcaracejos. También el cerdo será protagonista en El Alcornocal, aldea de Fuente Obejuna (Córdoba), o Galaroza (Huelva).

Los platos más invernales serán también otra excusa para visitar distintas localidades. De este modo, en la segunda mitad del invierno se celebran las Migas Béticas de Almodóvar del Río, el Día de la Sopa de los Siete Ramales en El Burgo, el Día de las Migas en Pedroche o la Ruta de la Pitarra y la Moraga en Belalcázar. A ellas hay que unir jornadas gastronómicas como las que se desarrollan cada invierno en el municipio sevillano de Lora del Rio.

A todas estas citas con platos tradicionales hay que añadir otras que giran en torno a productos muy relacionados con el terreno, como la Fiesta del Tomate en Almería, el Día de la Naranja en Gádor o el Día del Almendro en Guaro, entre otros.

Vino y aceite

Claro está el vino y el aceite de oliva virgen extra están muy presentes en el calendario festivo andaluz. En torno al denominado ‘oro líquido’, se preparan en este invierno dos grandes citas. Por un lado, Ecotrama, en la localidad cordobesa de Pozoblanco. Por otro, AoveSol 2017, que en su tercera edición se celebrará en el Palacio de Ferias y Congresos de Torremolinos entre el 10 y el 12 de marzo. Hasta allí acudirán las principales denominaciones de origen de aceite de oliva de Andalucía. Degustaciones, talleres, catas y la posibilidad de comprar los mejores aceites del país serán un buen reclamo para atraer al público de la Costa del Sol.

Entorno al otro producto estrella de Andalucía, destaca especialmente la Presentación de los Vinos de Tinaja de Montilla, donde se pueden probar deliciosos caldos de la denominación de origen de esta zona de Córdoba. Este año, al igual que en ediciones anteriores, la entrada será libre y las degustaciones a elección de cada asistente. Habrá un servicio de catering, para que así pueda el público asistente disfrutar del vino de tinaja acompañado de la gastronomía típica montillana.

En la primera quincena de enero se celebra en la ciudad de Cádiz el preludio de la que es la gran fiesta andaluza en invierno, la Ostionada.  Este evento, organizado por una peña de la ciudad desde 1986, es la expresión gastronómica más festiva del Carnaval, junto con la Erizada y la Pestiñada. En este caso se trata de un acto multitudinario donde comer ostiones –un tipo de molusco parecido a la ostra, pero más económico- es sólo la excusa para reunirse, salir a la calle y escuchar las primeras guitarras, bandurrias y cajas. 

Se trata de una degustación gratuita y generosa –se reparten unos 700 kilos-- que va ya acompañada de los primeros compases, casi siempre recordando coplas de años anteriores para estrenar las nuevas coplas durante el Carnaval. El sabor del ostión, más intenso que el de la ostra, marida perfectamente con fino, manzanilla o moscatel.

Carnavales

Lógcamente, el Carnaval de Cádiz es la gran fiesta invernal de Andalucía. Mucha tradición y diversión aguardan tanto a los habitantes de la ‘Tacita de Plata’ como a todos aquellos que se acercan a disfrutar de este evento, que, tras sus mencionados prolegómenos, se alarga durante varios fines de semana del mes de febrero.

En esta fiesta declarada de Interés Turístico Internacional, la música carnavalesca se oye por cualquier rincón de la ciudad, se ultiman los detalles de los disfraces y el gaditano vive con toda su alma uno de los acontecimientos lúdicos más esperados.  Frente a la espectacularidad de otros eventos similares, la imagen jocosa y alegre del Carnaval de Cádiz lo convierte en una fiesta única, que merece la pena conocer.

Pero, cabe recordar que Cádiz no es la única población andaluza que se vuelca con los carnavales. También han adquirido mucha importancia en localidades como Algeciras, Carmona, Isla Cristina, Fuentes de Andalucía, Rota, Chipiona, Sanlúcar de Barrameda, Vejer de la Frontera, Jimena de la Frontera, Puerto de Santa María, Huelva o Málaga. En algunas poblaciones se mezclan incluso con singulares costumbres, como se puede ver en el Harineo de Alozaina o el Día de los Polvos de Tolox, con inofensivas batallas campales donde vecinos y visitantes terminan embadurnados de blanco.

Tras el Carnaval, Andalucía entrará de lleno en la Cuaresma, el preludio tradicional de la Semana Santa. En función de la importancia que esta devoción religiosa tenga en cada localidad, este período litúrgico ganará en importancia. Así, en ciudades como Sevilla, Córdoba, Antequera, Málaga o Granada, en esos días se realizan muchas actividades religiosas o incluso gastronómicas, ya que existe una tradición culinaria muy peculiar para estas fechas.

28 de febrero

Tampoco se puede olvidar la importancia que adquiere el 28 de febrero en cada uno de los pueblos y ciudades de la región. La celebración del Día de Andalucía, festivo en toda la Comunidad Autónoma, adquiere también un cariz distinto en función de la localidad o la provincia donde se desarrolle. Eso sí, además de reivindicar la historia andaluza, es una jornada especialmente alegre.

Otros eventos interesantes en el calendario invernal andaluz son las fiestas temáticas que se desarrollan a lo largo y ancho de Andalucía. Así, no faltan recreaciones históricas que recuerdan episodios pasados o ferias tan singulares como las que se celebran en la provincia de Huelva. Allí cada invierno hay dos citas indispensables. Por un lado, la Fiesta de 1900 en Moguer, que es un homenaje al escritor Juan Ramón Jimenéz y su esposa, Zenobia Camprubí, y la Feria Medieval del Descubrimiento, en Palos de la Frontera, que reivindica así su papel en la historia universal.

También son prometedores eventos ya previstos, como el Festival de Globos Estáticos que se celebrará en El Puerto de Santa María entre el 10 y el 12 de febrero. Se ha invitado a una decena de equipos de todo el país para disputar dos tipos de vuelos, lo que convertirá el cielo de esta zona de Cádiz en todo un espectáculo de color.

También habrá eventos que giren en torno a la música, en cualquiera de sus géneros. Entre ellos, cabe destacar el Festival de Jerez, que desde el 24 de febrero al 11 de marzo, celebrará su vigésimo primera edición. Se trata de una muestra de la manifestación artística más genuina y significativa de esta ciudad: el flamenco. Un amplio y atractivo programa de espectáculos, que se cumplimenta con manifestaciones formativas, de apoyo a la creación y de encuentro con otras artes, cursos y talleres en los que participan alumnos procedentes de más de 30 países.

Una Navidad de 10

Esa densa y amena agenda de propuestas se une a la Navidad, que es una de las mejores épocas para visitar la Comunidad Autónoma. La tradición y la diversión se unen cada año en la época más entrañable del año.

En estos días se ha podido disfrutar de la animación de ciudades y pueblos andaluces, multitud de belenes, espectáculos musicales, mercados navideños, una amplia oferta gastronómica y una iluminación nocturna que invita al paseo.

Las calles iluminadas con miles de colores y los escaparates llenos de regalos, adornos navideños y juguetes reúnen a la gente en las calles, comercios, restaurantes y bares de la comunidad, en un ambiente en el que se refleja aún más la alegría andaluza.

Numerosas poblaciones andaluzas han reunido en sus calles y plazas puestos tradicionales en los que se ofrecen todo tipo de artículos, como elementos de artesanía, cerámica, joyería, ropa, figuras navideñas, adornos o complementos. Todo lo necesario para disfrutar de estas fechas en un ambiente típico navideño. Algunos de estos mercadillos de interés son la Feria del Belén de Sevilla, el de la plaza Bib Rambla de Granada, el del Paseo del Parque de Málaga, el Mercadillo de Artesanía de Almería o la Feria de Artesanía de Cádiz, entre muchos otros que se desarrollan estos días en numerosas localidades hasta el 6 de enero.

Otro símbolo importante de la Navidad en Andalucía es el Belén, ya que las representaciones del nacimiento de Jesús se pueden tanto en las plazas de las ciudades y los pueblos como en las entradas de las casas y los escaparates de los comercios. Precisamente, los recorridos para visitar belenes son una tradición para muchas familias en la comunidad.

Cada año se trabaja en cientos de belenes repartidos por todas las provincias. Algunos de los ms notables, llenos de detalles, son los belenes que monta la Asociación belenista ‘La Roldana’ en Sevilla o la Asociación belenista en Jerez, en los que merece la pena ver la recreación de paisajes inspirados en Jordania o Israel hechos con tanto cuidado, así como los existentes en las ocho capitales andaluces. ´

Además, también destacan belenes como el que cada año se hace en Rute (Córdoba) con unos 1.500 kilos de chocolate fundido, el de la Iglesia de Santo Domingo de Úbeda (Jaén) o el del Jardín Botánico de Córdoba, aunque existen belenes de extraordinario interés en todas las provincias andaluzas, pequeñas obras de arte hechas con un enorme esmero.

Belenes vivientes

Sin embargo, quizás los belenes más especiales de todos son los belenes vivientes, aquellos representados generalmente por vecinos anónimos de las poblaciones andaluzas que se caracterizan con ropas de la época y escenifican el nacimiento de Jesús. Estas representaciones reúnen a numeroso público para contemplar un espectáculo en el que todo el mundo disfruta y se divierte.

En Andalucía existen diversas asociaciones que, en estas fechas, se aúnan para representar el Belén. Así, destacan los belenes vivientes de Arcos de la Frontera, Medina Sidonia, Espera, Ubrique o El Gastor en Cádiz; Beas, Corrales o Galaroza en Huelva; Fontanar en Jaén; Almayate en Málaga; Córdoba capital entre otras localidades.

En cuanto a la gastronomía, Estepa bien vale un viaje en estas fechas para conocer con profundidad cómo y dónde se elaboran tantísimos dulces de navidad. Alfajores, roscos de vino, mantecados, polvorones, pastorcitas, hojaldrados, recubiertos de chocolate, yemas, empiñonados o bolas de coco, un surtido inmenso es posible degustar en algunos de los locales y fábricas que se extienden por toda la localidad.

Además de los productos gastronómicos, Estepa posee excelentes monumentos, como la solitaria Torre de la Victoria, la fachada de mármoles de la Iglesia del Carmen, el Palacio del Marqués de Cerverales o la zona del Castillo, donde se puede subir a la torre del Homenaje para contemplar algunas de las vistas más extensas del interior de Andalucía.

Hay que recordar también que en Andalucía existen numerosos conventos de clausura, que fabrican con esmero algunos de los más deliciosos dulces que se pueden tomar en estas fiestas. Los dulces navideños que fabrican las monjas en los conventos son auténticas delicias y estas fechas son una excelente oportunidad para probar y adquirir mazapanes, piñonates, almendras garrapiñadas o marquesas, entre otros productos.  

Otros de los postres y dulces más representativos de nuestra región son el Roscón de Reyes, dulce típico del 6 de enero en el que entre la masa se esconde una pequeña sorpresa; los polvorones, una masa hojaldrada con azúcar glass; los mazapanes, con azúcar, almendras y claras de huevo como principales ingredientes; o el turrón, originariamente hechos sólo de miel y almendra pero de los que ahora existe una amplia variedad.

También pueden degustarse los pestiños, consistentes en harina, vino, ajonjolí y miel, servidos con una copita de anís; el pan de Cádiz, mazapán en crudo tostado al horno con frutas, yemas y coco; o el resol de café, una bebida que proviene de Jaén que se hace con agua, café, hierba luisa, canela en rama, cáscara de limón, aguardiente y azúcar.

La oferta gastronómica centra algunos de los eventos que se desarrollan en Andalucía en estas fechas, como la Exposición de Dulces de Conventos de Clausura de Sevilla, la Fiesta del Polvorón de El Gastor (Cádiz); o la Feria del Mosto de Colmenar y la de las Migas de Torrox (Málaga).

La música acompaña a estas fiestas, en las calles, en las tiendas, en los teatros y en general en cualquier lugar de Andalucía. Los villancicos son una buena muestra del vínculo entre la música y la Navidad, enraizados en la más pura tradición de la música española, y es frecuente encontrarse en las ciudades de la comunidad a grupos de niños y adultos cantando.

De igual modo, son típicas de esta época las Zambombas, encuentros que, originariamente eran reuniones de amigos, vecinos y familiares que se daban cita cada año, en la víspera de la Nochebuena, en los patios y corrales de casas de vecinos.

En estas fiestas se formaba un corro alrededor de una hoguera, donde se cantaban y bailaban villancicos de un modo espontáneo mientras se repartía vino, anís y dulces navideños, con la zambomba como elemento fundamental de la velada, aunque todo el mundo participa con algún instrumento.

Tras la Nochebuena, de carácter familiar, también se ha celebrado de forma muy dispar la última noche del año, donde se ha despedido el 2016 para dar la bienvenida al actual 2017. Lo más común en esta noche es tomar las uvas de la suerte al compás de las campanadas del reloj, que indican el final del año. Así, en prácticamente todos los municipios de la comunidad la principal plaza de cada localidad se llenará de vecinos para cumplir con esta tradición.

Al final del periodo navideño llega el día dedicado a los niños. El 6 de enero, o Día de los Reyes Magos, los niños reciben los regalos que han estado esperando durante todas las vacaciones. Pero previamente, el día anterior por la tarde, pueden ver las Cabalgatas de los Reyes Magos que se celebran por toda la comunidad para saludar a Melchor, Gaspar y Baltasar.

Cabalgatas de especial relevancia son la de Higuera de la Sierra (Huelva), la segunda más antigua de España, catalogada como Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía; la cabalgata viviente de la localidad sevillana de Guillena; o las de las diferentes capitales andaluzas.

También es curiosa la tradición del ‘arrastre de latas’ en Algeciras, en la cual los niños de la localidad arrastran miles de latas por las calles del municipio para evitar que los reyes Magos se queden dormidos y olviden entregarles sus regalos.

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